sábado, 22 de enero de 2011

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
“PRIÍSTAS TWITTEROS”
Nos acercamos al aniversario número 82 del PRI y su situación en Oaxaca refleja más incertidumbre que certezas. Dejó de ser gobierno y hoy por hoy se rehúsa a ser oposición responsable. Rehén de voluntades caprichosas, carece de rumbo y se encuentra abstraído en sí mismo, olvidando su importantísima función social.

Mientras los priístas se encallejonan en un diálogo de sordos entre quienes se quieren quedar y quienes desean que se vayan, las cosas en el Oaxaca real no andan para nada bien. El nuevo gobierno también carece de brújula y se percibe como buzo en tierra. Homicidios de autoridades municipales, asaltos, secuestros, funcionarios del gabinete sin título profesional, retenciones de servidores públicos, tomas de palacios municipales y una difícil situación económica reflejada en el bolsillo del ciudadano común, son la constante en los espacios noticiosos.

Un régimen democrático se explica en función de la diversidad, de la otredad (elocuentemente tratada por Antonio Machado). El oxígeno de las democracias es la oposición, la confrontación de ideas, el contraste de argumentos. Criticar constructivamente tiene que ser el rumbo del PRI y esta crítica requiere de la formulación de un amplio pronunciamiento como alternativa al Plan Estatal de Desarrollo concebido por el gobierno en turno.

Lejos de eso el PRI se encuentra ensimismado, ausente y comienza a verse su escudo con más frecuencia en los medios, como un gigante polvorón tricolor. La división es su carta de presentación y cada semana se levantan voces que lo agrietan más. Para una disputa son necesarias dos pretensiones; y pareciera que las que en este momento se oponen no están dispuestas a ceder.

Estamos ante un frente en crecimiento, constituido por varias corrientes que se opone a la estructura en funciones que encabeza Eviel Pérez Magaña y que aglutina al Comité Directivo, sectores, organizaciones, movimiento y organismos especializados; estructura que se reproduce -en teoría- en todos los municipios del estado, pero que en la práctica ha mostrado insubsistencias históricas.

Se habla en la actualidad del PRI como “otrora poderoso”, pero reconocer debemos que sigue siendo la institución partidaria más importante de Oaxaca. Sin las coaliciones, alianzas y frentes como instituciones de derecho electoral, el PRI seguiría sin problemas al frente de los gobiernos que ha perdido y lo mejor que le puede pasar al PRI es el reencuentro de la unidad. Los priístas no dejan de ser ciudadanos y como tales están cada vez más informados. Desde hace mucho tiempo los priístas han tenido un criterio propio para juzgar lo que ha pasado y sigue pasando dentro del partido, para ponderar la relación entre dirigentes y militantes, para evaluar las componendas entre priístas de primera, para dimensionar el manoseo que de los estatutos se ha hecho, pero la gran diferencia es que al parecer no se lo piensan guardar más. El PRI está en rebelión por una simple y sencilla razón: con la partida de Ulises gobernador, se extendió la visión patrimonialista del partido. El PRI ya no es del gobernador en turno y la dirigencia. El PRI es de todos y todos merecen su parte alícuota. Esa –estimo- es en esencia la democracia partidista. No basta con cambiar nombres y rostros para seguir igual. Un cambio de prácticas, el retorno al respeto de los estatutos y la reconsideración de la declaración de principios devolverán al PRI su rostro humano, de carne y hueso.

Al PRI le urge el oxígeno de su membresía (para usar la terminología de Duverger) y para aprovecharlo necesita prescindir de su mordaza. La diatriba, la infamia y la ofensa balcón a balcón desde las redes sociales en internet demuestran solo el nivel de quienes a ello recurren. El twitter, incluido el que se genera desde la comodidad de la curul o el escaño, salvo honrosas excepciones y la maquiavélica utilización del facebook presentan a un PRI que dejó de tener al adversario fuera. Una implosión es lo que espera la clase política anti PRI en vísperas de la elección presidencial de 2012 que puede devolverle al “partido histórico de México” la esperanza de ser nuevamente alternativa de gobierno en Oaxaca.
moisesmolinar@hotmail.com

sábado, 15 de enero de 2011

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
¿QUÉ HARÁN PEÑA NIETO Y MOREIRA?
2011 será para Oaxaca, año de relativa calma electoral. Sin elecciones en nuestro calendario transitaremos por meses de planeación con miras a 2012, a lo largo de los cuales se habrán de despejar incógnitas que hoy quitan el sueño a muchos políticos y llenan las conversaciones entre “caféfilos”.
LA MADRE DE TODAS LAS BATALLAS
Para quienes opinan que Enrique Peña nieto es el virtual triunfador en la jornada electoral de 2012, la elección en el Estado de México es una contienda presidencial anticipada, no por sus protagonistas, entiéndanse candidatos, sino por las lecturas que habrá de arrojar. Su resultado en definitiva, incidirá en la suerte final del joven político. ¿Quién será el candidato? ¿Consolidarán los partidos de oposición una gran a lianza como en Oaxaca? Son preguntas que se irán clarificando en los próximos días. El candidato tendrá, con gran probabilidad, un perfil similar al del actual gobernador cuando fue candidato: joven, con mucha prestancia al manejo de imagen, perteneciente al poderoso “grupo Atlacomulco” y con escasa trayectoria política; un auténtico “golden boy” con las peculiaridades que Jenaro Villamil destaca en su libro.
Los candidatos de la izquierda y la derecha ya los conocemos. Están suficientemente anunciados. Alejandro Encinas y Luis Felipe Bravo Mena compitieron hace 18 años y perdieron en la misma demarcación; Emilio Chuayfet Chemor los derrotó. Eran otros tiempos, los de un PRI omnipotente. Aún a pesar de ello, sin una alianza de derecha-izquierda, el PRI en el EDOMEX es invencible. Encinas no quiere alianza con la derecha y en sus pugnas interminables, los perredistas pragmáticos liderados por Jesús Ortega sostienen que están dispuestos a ir en Alianza con el PAN. Que galimatías, la dirigencia nacional quiere, pero el candidato único de las izquierdas, no.
LAS INCÓGNITAS OAXAQUEÑAS
¿Qué pasará con el PRI oaxaqueño? ¿Será Eviel ratificado como presidente del Comité Directivo Estatal? ¿Vendrá un enviado del Comité Ejecutivo Nacional a organizar una elección abierta para tener una nueva dirigencia priísta? ¿Quiénes podrían inscribirse en esa hipotética contienda con competitividad? ¿Cuántos serían?
Lo cierto es que hay agravios de diversa índole. Una buena cantidad de priístas se sienten ofendidos en distinto grado y el termómetro lo representan algunas voces que se han alzado pidiendo un cambio en la estructura partidista y que han logrado la adhesión de esos multicitados en este espacio “militantes de segunda” en todo el estado. Las razones son sencillas: ya no hay primer priísta que les pueda quitar un empleo y no quieren más de lo mismo. Son mujeres y hombres jóvenes y adultos que siguen esperando que el partido de “sus amores” encarne su propio lema: “Democracia y Justicia Social”.
Por primera vez en muchos años estas palabras podrían volver a significarles algo”. La última palabra por el momento la tiene Peña Nieto y la pronunciará a través de Beatriz Paredes o Humberto Moreira. Estamos en la antesala de lo que podría ser la primera contienda abierta para la presidencia del PRI estatal en nuestra historia. A Eviel, en definitiva, habría que darle también oportunidad de competir”. Quien dirija al PRI en el Oaxaca de la transición debe garantizar unidad, conciliación, liderazgo y capacidad de interlocución tanto a nivel local como nacional.
PARTIDOS DE LA COALICIÓN
Las primeras fracturas se están evidenciando en la endeble coalición que llevó al triunfo a Gabino Cué. Son resultante natural de amasijos que, haciendo gala de pragmatismo, hacen representantes de partidos que ideológicamente no tienen nada en común y devienen en dogmáticos del poder. La clase política ganadora en Oaxaca, seguramente trabajará para la izquierda y el voto de los partidos anti PRI volverá a pulverizarse. En Oaxaca el tricolor tuvo, por el empuje y compromiso de militantes y simpatizantes, alrededor de 600 mil votos, cifra histórica que Peña Nieto estará interesado en (al menos) conservar. Habrá que revisar los votos de los restantes partidos en lo individual porque a nivel nacional, en definitiva, no habrá posibilidad alguna de coalición entre izquierdas y derecha.
moisesmolinar@hotmail.com

sábado, 8 de enero de 2011

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
EL NUEVO PRI
En mi entrega de junio 20 de 2010, consigné en este espacio lo que sigue siendo mi creencia, cito textualmente: “esta es una elección de priístas contra priístas; de los priístas que mantienen el poder contra los priístas que quieren recuperarlo, aunque sea por otras siglas y otros colores”. Los saldos de la elección son por todos conocidos. La alternancia ha llegado a Oaxaca y el triunfo, en este sentido fue de los ciudadanos, una inmensa cantidad de hombres y mujeres que, sin militancia ni simpatía por partido político alguno, decidieron un cambio aunque con un rumbo translúcido. ¿Cambiar sin saber hacia dónde? No lo sabemos, pero en este tipo de procesos los ciudadanos mandan y alguien dijo que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Los Oaxaqueños merecemos uno bueno; ojalá que la historia “no se equivoque”.
Los partidos políticos son instituciones en desprestigio, son cada vez más los nuevos ciudadanos que ven a los institutos políticos como ciudades en llamas o en el mejor de los casos como pueblos fantasma a los que no hay que acercarse, muy a pesar de que un alto porcentaje de los ciudadanos cree en la democracia. Las instituciones base de nuestra democracia electoral son, entre algunas otras pocas, los partidos políticos. La pasada elección no fue una disputa entre partidos, ni acaso entre gobiernos estatal y federal; fue una “sutil” contienda entre grupos de poder en la cual, de sobra está decir- muchos intereses estuvieron y siguen estando en juego: los apellidos de sexenios anteriores, contra los de hace unos meses”, los “priístas de primera” de ayer contra los “priístas de primera de hoy”. Hoy podemos decir que ganaron los de ayer. Hay quienes piensan que en Oaxaca estamos condenados al gatopardismo, a cambiar para seguir igual. Mi deseo de año nuevo es que no sea así y tengamos un estilo eficaz de gobernar. La realidad de Oaxaca es muy diferente a la del Distrito Federal. Las pistas de hielo -que tanta felicidad traen a nuestros muchachos y niños- y las audiencias públicas, que regalan a la gente al menos esperanza, no deberán significar el comienzo de un gobierno populista que dé al pueblo pan y circo. Necesitamos resultados y los funcionarios inexpertos tienen poco tiempo para aprender.
Muchos me preguntan por qué el PRI (formal) perdió la elección. No tengo la verdad absoluta, ni siquiera la opinión más autorizada, pero sí mi percepción de las cosas: Muchos precandidatos (muy fuertes todos ellos), muchos generales en el equipo de campaña, afectos y desafectos personales de la más diversa e insospechada índole y lo más grave, un imperdonable excluyentismo de los militantes de a pie, de los priístas de segunda y de tercera, y estos militantes saben a qué me refiero.
La campaña le quedaba chica al equipo cercano del candidato. Hoy el PRI es oposición y tienen urgentemente que replantearse qué clase de oposición quiere ser: la misma que enfrentó cuando fue gobierno o una alternativa responsable y con liderazgo que –como me lo acaba de referir un nuevo amigo- esté fuera del gobierno solo seis años. Cuanto más le conviene a Oaxaca es esto último y para ello el PRI necesita renovarse, inyectar sangre nueva, oxigenar sus redes, abrir espacios a los priístas con liderazgo natural en sus comunidades, recuperar la confianza de su militancia y cambiar los usos políticos que centralizaban las decisiones. El priísmo oaxaqueño está listo para sepultar los dogmas. Aún hay “priístas de primera” pero ya no hay “primer priísta”. La militancia debe intentarlo y reclamar esa parte del PRI que les pertenece que, a fin de cuentas, no pueden perder ese trabajo que nunca les dieron.
Humberto Moreira se registró el pasado viernes como candidato a la presidencia del PRI nacional. El 4 de marzo será presidente; tiene la bendición de Peña Nieto. Hay que ver qué plan tiene para los comités directivos estatales donde no manda el gobernador, es decir en los estados donde gobiernan partidos diferentes al PRI. Lo cierto es que el priísmo no es una simple militancia y sin hacer comparaciones que linden con lo religioso o lo deportivo, puedo decir que el priísmo es para “los de abajo” un estilo de vida, una mística diría Carlos Alberto Madrazo. Y los verdaderos priístas saben que no se gana para siempre… pero tampoco se pierde para siempre.
moisesmolinar@hotmail.com

sábado, 12 de junio de 2010

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
ANTI PRIÍSMO
Las últimas manifestaciones seguidas de sendos bloqueos que pusieron por enésima ocasión en jaque a nuestra capital e hicieron por horas, imposible el curso normal de nuestras vidas, tienen un solo referente: un anti priísmo que sigue mostrándose incapaz de encontrar vías pacíficas y respetuosas de los ciudadanos de a pie, que al fin de la jornada quedan en medio de los partidos políticos y los intereses electorales. Juanito Pérez Audelo me ilustra y me dice que no fue de la autoría de Don Efrén Ricárdez Carrión aquello de que “lo único serio en este país es la lucha libre”, era original de Don Antonio Frausto y cuanta razón tenían.
Es insólito que en Oaxaca la coalición de la appo pida el voto en nombre de la paz y el progreso cuando permiten que en su nombre se viole un derecho humano tan importante como el de libre tránsito y cuando pareciera que el fin primordial de la toma de cruceros, es la destrucción de propaganda electoral de quien no piensa como ellos.
Los bloqueos son vistos de 2006 como neo barricadas donde las llantas ceden su lugar en la combustión contaminante a la propaganda de los candidatos evielistas. La ciudadanía se muestra impotente y bien haría Eviel en marcar distancia con la inacción y complacencia de los actuales gobiernos ofreciendo en lo que resta de campaña, un gobierno con mano firme, comenzando por esbozar una iniciativa de regulación de marchas y plantones y un ofrecimiento serio ante de hacer valer el estado de derecho. Que aquello que no puedan ofrecer en nombre de la paz y el progreso, lo ofrezcan en honor a la transformación de Oaxaca.
Una muestra más de la necesidad de una mano firme en la tierra de Juárez la dieron maestros y mercaderes del centro de nuestra ciudad capital que, el pasado viernes, a punto estuvieron de protagonizar un enfrentamiento. 70% han caído las ventas desde que los maestros se plantaron en el zócalo y comenzaron el cierre de vialidades en el centro histórico.
Oaxaca de Juárez sufrió como ningún otro municipio la pesadilla de 2006. Fue el año en que Donají volvió a llorar y sus hijos poco o nada hicimos para rescatarla, la inmensa mayoría nos escondimos o huimos ante la complacencia del gobierno federal que solo atestiguaba el degüello de nuestra economía y nuestras vidas. Hoy tenemos la posibilidad de actuar y protegernos con un arma sumamente eficaz: el voto. El día de la votación, todos “pesamos” igual; todos “valemos lo mismo”. La credencial de elector nos hace a todos efectivamente iguales. Aprovechemos ese día para dibujar el Oaxaca que queremos para los próximos seis años y pongamos un dique a las huestes de nuestro futuro diputado Flavio Sosa.
Yo no estoy dispuesto, no se usted amable lector, a que mi ciudad y mi estado queden en manos de quienes la incendiaron con sus manos o con su dinero en 2006. Por eso al margen de militancias partidistas, de simpatías políticas, preferencias electorales o animo anti electoral en esta extraordinaria coyuntura hay que impedir el paso de quienes quieren el presupuesto de Oaxaca para una nueva locura lopezobradorista rumbo a 2012 y nuestro palacio de gobierno para que ejerza su presidencia legítima. Creo que no lo debemos permitir.
moisesmolinar@hotmail.com

lunes, 7 de junio de 2010

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
PABLO, FLAVIO Y HUMBERTO
Tres heridas de muerte ha recibido la coalición arco iris en la recta final de la campaña. La postulación de Flavio Sosa a la diputación plurinominal, que fue auto infringida; la renuncia de Pablo Arnaud Carreño, militante histórico del PAN; y la inminente candidatura independiente de Humberto López Lena a la presidencia Municipal de Oaxaca de Juárez. Dos heridas en el costado izquierdo y una en el derecho. Percepciones aparte, la realidad es que la coalición de la contradicción se desmorona con cada día que pasa. A la falta de identidad programática, a las constantes pugnas entre militantes de los partidos que la integran y a las cotidianas denuncias de imposiciones por parte de perredistas principalmente, se suman los mensajes de estos tres actores que incidirán desde luego en el ánimo del electorado y finalmente en el resultado final de la elección. La joya de la corona es la capital del estado y a Beatriz Rodríguez Casasnovas le han dejado el camino abierto.
Corren rumores de la incomodidad del candidato Vasco a la presidencia municipal capitalina ante las decisiones de la cúpula pejista que no le deja meter las manos, ni siquiera en su propia planilla, y por el fuego amigo que se deja sentir desde el inmueble de la plaza de la danza. No sería de extrañar; PAN y Convergencia no son solo opuestos programática e ideológicamente. Lo son también en sus prácticas y en sus formas de hacer política. Cómo imaginar – estimado lector- a un distinguido restaurantero miembro de la vallistocracia siendo apoyado por una distinguida activista de la APPO. Es algo que no puede suceder, ni siquiera en Oaxaca.
Las percepciones son fundamentales cuando de política se trata a grado tal que las campañas se convierten en buena medida en una guerra de mensajes, de comunicación no verbal con el electorado.
Las deserciones y adhesiones de ciudadanos con militancia partidista respecto de los candidatos al gobierno, mandan un mensaje claro a los electores y le forman una idea de la realidad de las campañas y de los candidatos. El votante percibe candidatos que aglutinan y candidatos que desdeñan; propuestas que suman y propuestas que restan o dividen. Las deserciones colectivas, bautizadas mediáticamente como debandadas y el abandono por parte de liderazgos inobjetables han golpeado de manera determinante a la Alianza de Flavio Sosa. Y al PRI están regresando cuadros que habían permanecido al margen de la vida política reciente de Oaxaca. La de Eviel es la campaña que con mucha mayor eficacia está acercando a las nuevas generaciones de votantes.
PRI vs PRI
La presente elección no es una competencia entre proyectos y visiones de la política diferentes. Son priístas puros contendiendo contra priístas resentidos. Un grupo político que fue desplazado y que pretende desde 2006, a toda costa, regresar a cobrar facturas a manera de venganza. Su llevada y traída alternancia es demagogia pura. Nacieron en el PRI, se enriquecieron en el PRI y hoy para competir se ponen el disfraz de la oposición partidista. Bien harían en convencer al electorado anti- PRI con razones y argumentos de que gobernarían de manera sustancialmente diferente. Esta elección es una competencia del PRI contra el PRI.
moisesmolinar@hotmail.com

sábado, 29 de mayo de 2010

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
FLAVIO SOSA Y LOS JÓVENES
Juárez dejó dicho que el triunfo de la reacción es moralmente imposible. Hoy, el triunfo de la izquierda vistas sus alianzas con la derecha resulta del mismo modo imposible moralmente. Muchos argumentos se han esgrimido desde hace ya varios meses en torno a la contradictoria mezcolanza entre ideologías extremas del espectro político que el panismo pretendió justificar equiparándola al fenómeno químico de la emulsión. Flavio Sosa fue la gota que derramó el vaso y hoy sus propios compañeros de coalición, los mismos que le permitieron acceder a la candidatura plurinominal, le piden que reconsidere su decisión; que renuncie a la candidatura pues. Es improbable que lo haga y el daño electoral que causará a su coalición y sus candidatos, será de pronóstico reservado, al menos en los valles centrales. El mensaje que se manda no puede ser otro: la appo quiere vías institucionales y las busca tardíamente. Quiere esas vías para institucionalizar la violencia y el hostigamiento sociales. Solo eso le faltaba a Oaxaca, un incendiario con fuero capaz, como candidato, de poner en conflicto a buena parte del electorado que seguramente ha cambiado ya la intención de su voto o simplemente ha decidido ir a votar, cuando no lo tenía pensado. Flavio ha contribuido enormemente a convencer a los indecisos, que sellarán la victoria, de dos cosas; número uno: hay que ir a votar y número dos: hay que votar contra todo lo que huela a barricadas, humo de llantas, bloqueos y plantones. Aunque irremediablemente Flavio terminará siendo diputado.
Si tomamos en cuenta que la mayor parte del voto volátil, así como de los abstencionistas se encuentra históricamente en la franja del electorado joven, las cosas para la coalición appista se tornan más complicadas. El conflicto de 2006 alteró de modo sustancial la vida de todos los capitalinos, pero la huella más profunda quedó en la juventud. Una parte importante del estudiantado que no podía asistir a clases con la tranquilidad de tiempos normales; que tenía que salir de la escuela a una hora determinada para poder llegar a su casa sin que las tristemente célebres barricadas se lo impidiera; jóvenes que veían frustrada la posibilidad de socializar después de determinada hora que, aunque parezca frívolo, es un elemento importante en el normal desarrollo de la personalidad. Muchos padecieron la imposibilidad de llegar a sus hogares y durmieron en hoteles, en casas ajenas o en sus carros; no pocos fueron robados en las barricadas, muchas de las cuales operaban como auténticas casetas de peaje. La delincuencia los alcanzó y a plena luz del día eran asaltados por “turistas guerrilleros”. Flavio Sosa emblematiza todo ello y contribuyó en buena parte a la necesaria reflexión y a la pregunta ¿Ese proyecto queremos para Oaxaca? Y de no ser así ¿Cómo podemos evitarlo?
Los jóvenes están ya conscientes de la importancia de su participación en política y saben que esa participación no implica necesariamente afiliarse a los partidos políticos. Los partidos políticos no tienen la exclusividad de la acción política. El bono demográfico autoriza a sostener que los jóvenes están en toda la posibilidad de definir la elección y buena parte de la juventud está dispuesta a hacerlo. Han adoptado su credencial de elector como un instrumento de transformación y de señalización del rumbo y no como un documento simple de identificación. Las sociedades maduran a diferente ritmo y el avance en la cultura política de los oaxaqueños está pasando en alto índice por el filtro de la juventud.
Por ello se presentó ayer la ALIANZA DE JÓVENES POR LA RECONSTRUCCIÓN DE OAXACA como un foro abierto a todas las expresiones de jóvenes que quieren participar en política pero fuera de los partidos políticos, jóvenes que teniendo militancia se sienten excluidos, marginados; que no son tomados en cuenta y que, sin embargo, tienen como todo ciudadano un irreprochable derecho a participar. Son jóvenes galardonados en diferentes competencias, liderazgos municipales y regionales, presidentes de asociaciones civiles, líderes universitarios y estudiantes destacados de bachillerato y universidades. Con presencia real en todo el estado se darán a la tarea de formular una agenda en materia de juventud para los próximos gobiernos, estatal y municipales, así como para la próxima legislatura, agenda que se hará pública esperando que alguna coalición o partido la haga suya.
moisesmolinar@hotmail.com

viernes, 21 de mayo de 2010

LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
JUVENTUD ¿DIVINO TESORO?
Interesante y revelador el texto con el que Nadia Karina Sanabia editorializó la edición de “a diario” del pasado viernes. Y es que resulta en alto grado sorprendente la manera en que ha crecido el interés de nuestras plumas por el tema de “la juventud”, ya no como “divino tesoro”, sino como una fuerza real, presente y (en términos electorales) definitoria de nuestro país, pero especialmente de nuestro estado.
Juan Pérez Audelo, Narciso Reyes, Rosy Ramales, Adrian Ortíz Romero, Humberto Torres, Mario Banhir, Jaime Velásquez, Juventino Gamelí Cruz e Ildefonso Reyes Soto, son algunos de nuestros infaltables columnistas que, en no pocas ocasiones han destinado buena parte o la totalidad de sus textos a este tópico que en años anteriores tenía nula presencia en el producto de las rotativas. Exaltando aciertos o errores han contribuido enormemente al posicionamiento de la juventud en la famosa y muchas veces mal entendida “opinión pública”.
Gracias a ellos usted –amable lector- hoy puede tener clara conciencia de que la juventud es algo más que un “estado de ánimo” o “una enfermedad que se cura con los años”; es fuerza constructora de un presente que no quiere seguir siendo futuro y es, de igual forma potencialmente la victoria de unos y la derrota de otros, ahora que las campañas electorales nos engulleron, aunque muchos candidatos no lo quieran entender y no lo quieran ver así.
Y no es solo la fuerza y penetración de los medios. El poder autogestivo de los jóvenes ha despertado y Beto Torres tiene razón cuando escribe sobre esa inocultable realidad que representa el asociacionismo civil juvenil. Los jóvenes forman cada vez más asociaciones civiles, surgen prácticamente a cada semana y si a ello le aunamos las que nacen a instancias de los partidos políticos o los candidatos, entenderemos que constituimos un universo complejo que quiere mostrarse, que quiere participar, que quiere aportar e independientemente de filiaciones o (no) filiaciones partidistas dan origen a un mar de ideas, proyectos y propuestas que, aunque no sean en todos los casos tomadas en cuenta, son indicadores elocuentes de que los jóvenes hoy están dispuestos más que nunca a ejercer su derecho a la libre expresión de las ideas. Todos los candidatos de todos los niveles saben que los públicos, los auditorios y los foros más difíciles de convencer son los juveniles, sobre todo los universitarios. El joven es, por excelencia librepensador, crítico, mordaz, atrevido y hasta imprudente, más aún cuando se encuentra en sus “dominios” y entre sus coetáneos.
De las estadísticas ya hemos dado cuenta en este espacio en más de una ocasión. Sólo para recapitular, basta repensar el 30 por ciento que representa en la población la juventud de entre 12 y 29 años en nuestro estado y los 40 puntos porcentuales que alcanzan los jóvenes de entre 18 y 35 que son quienes deciden con su credencial de elector el municipio, la legislación y el estado que quieren. El joven ya no piensa solo en sí mismo, ha salido de su ostra y ahora piensa ya también en su familia. Es un nuevo pilar de la familia moderna que se va transformando con el tiempo. Los jóvenes de hoy adquieren responsabilidades a cada vez más temprana edad. Adquieren su primer trabajo antes que las pasadas generaciones, nuestros matrimonios son cada vez más jóvenes, egresan de las escuelas de nivel superior en menos tiempo y en contraparte ingresan a las filas de la delincuencia con cada vez menos años. Es un universo complejo y a la vez un grupo de edad en cuyo corazón y cerebro yace la esperanza de que las cosas en nuestro país y nuestro estado mejoren y de que nuestras familias vivan mejor.
moisesmolinar@hotmail.com