LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
EVIEL
“… de toda la memoria lo único que vale,
es el don preclaro de evocar los sueños”
Antonio Machado
Pareciera que las precampañas no se han asentado aún en el inconsciente colectivo. Son para algunos, una mala invención del legislador. Candidatos únicos recorriendo el estado compitiendo contra sí mismos, han hecho de ellas auténticas campañas anticipadas aunque cubriendo hasta donde es posible, las formas legales que los cánones electorales marcan. El espíritu al que obedecen es el de la persuasión de quienes habrán de “elegirlos” en una convención como candidatos de sus respectivos partidos, pero las reuniones son multitudinarias, al menos las de Eviel. No hay que escatimar presencia mediática, ni oportunidades para mostrar el famoso “músculo político”. Son auténticas reuniones de campaña donde asisten los delegados, pero donde no se le puede impedir el acceso a la militancia, a los delegados fraternales. Lo reiteramos: es un fenómeno que solo el PRI hace posible, el (no) mito del voto duro o como se le quiera llamar. Llegan por cientos, incluso por miles a las plazas, a los auditorios. En Juchitán, Eviel congregó a más de 15 mil istmeños y sus actos posteriores no han sido precisamente orientados a la exclusividad de los delegados a la convención del próximo 31 de marzo, a los priístas con pedigree, sin voz, pero con voto. Rumoran que Ulises “entregará la plaza”, dicen que a cambio de protección transexenal. Se construyen historias en torno a una nueva ley como la que le echaron abajo a Diódoro pero sin pasar por el congreso y reducida a un pacto de camarillas; fantasean en torno a un acuerdo al más alto nivel. Quien conoce a Ulises sonríe socarronamente. Y es que Ulises debe saber que el poder se ejerce y es bastante entendido de las razones que mueven a la gente a la urna. No se trata solo de “movilizar” eso resultaría bastante burdo; se trata además de presentar una opción atractiva, un producto, hablando en términos de marketing electoral, que seduzca los sentidos del consumidor o al menos que despierte su preferencia. Eviel fue el elegido y una cosa no se le puede negar: carisma. Eviel es inmejorable embajador del semblante del cuenqueño. No actúa, no manotea; pero tampoco se encarcela en miradas que no dicen nada. Jovial y afable son tal vez los adjetivos que mejor le califican. Seguramente Ulises midió el escenario completo y cayó en la cuenta de que necesitaba un rostro fresco lejano a la pesadilla de 2006. Una fisonomía y una actitud que transmitieran a la gente esperanza y tranquilidad. Un buen conciliador, un pacifista. De Eviel se podrá decir casi cualquier cosa, menos que es un belicoso. Nunca se le ve levantar la voz para ofender, ni responder irreflexivamente afrentas por consigna. Su temple se compara solo con su lealtad y su extraña capacidad de escuchar en un medio donde todos quieren hablar. El maestro Isidoro Yescas, a quien reiteramos admiración, le pondera y le compara con quien lo ve, no como un adversario, sino como un enemigo. El asunto es si la gente, nuestra gente, quiere un priísta “hojalateado y repintado”, con “estudios de posgrado” que se destaca por sus ausencias en el trabajo legislativo o un oaxaqueño de a pie que está abrazando con emoción lo que es el sueño de todo priísta: la candidatura al gobierno de su estado. En Oaxaca viven más Evieles que Gabinos. Eso es una realidad innegable. Por eso Eviel representa a una generación de Oaxaqueños que no nació teniéndolo todo. Es un legítimo representante de la “generación del esfuerzo”; Gabino pertenece a la del “privilegio”. Las leyes son claras; por ello Eviel está aquí y ahora en un momento inédito en su vida, con la ilusión de la primera vez, decidido, sin temores … sin el estigma de la derrota. El del PRI es un candidato ganador. Eso nadie se lo discute y la cuenca le puede definir nuevamente el triunfo. Creo que nunca como ahora los cuenqueños abandonarán momentáneamente su doble toponimia: solo oaxaqueños, Veracruz dejará de existir unos meses. Eviel es el líder de un ejército no solo de priístas puros; de mujeres y jóvenes que tal vez no vayan a votar por el PRI ni por el Verde, pero sí por el ya célebre “candidato de la piña y de la caña”: Eviel Pérez Magaña.
moisesmolinar@hotmail.com
sábado, 20 de marzo de 2010
sábado, 13 de marzo de 2010
LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA*
LOS JÓVENES POR EL PRI
Uno de los gestos más determinantes de que la preocupación genuina por el sector juvenil esta solamente en el PRI, lo constituye la inclusión de un apartado exclusivo dentro del rubro de “Justicia social” dentro de la plataforma electoral que, como hemos dicho, será la biblia no solo de su candidato a gobernador, sino de quienes aspiren además a ser diputados y concejales de la coalición “Por la transformación de Oaxaca”. Dedicamos esta entrega a publicitar su contenido en cuya redacción mucho me honró colaborar, en mi calidad de Consejero Político Nacional.
La Coalición, reafirma su compromiso con la juventud oaxaqueña. Asumimos como nuestras sus causas, sus anhelos, sus ideales, sus luchas y sus sueños.
Concebimos un Estado donde la juventud informada, formada e incorporada en la toma de decisiones públicas y privadas, que les garantice espacios de participación política y social. Buscamos una relación inteligente con la juventud para planear lo que a ella convenga y no a lo que nosotros decidamos de manera autoritaria; queremos hacer realidad sus sueños, queremos ser el instrumento del desarrollo de sus habilidades y de esa fuerza inmensa que llevan en su ser; queremos que con nuestro ejemplo aprendan a distinguir la verdad de la mentira, a querer el orden como condición de supervivencia, a respetar las reglas establecidas por el cuerpo social y adecuarlas a los nuevos requerimientos del tiempo y de las circunstancias que les toque vivir, para limpiar el camino en el que recibirán el relevo de las generaciones que en un ciclo infinito les sucederán.
En ese tenor, formaremos los cuadros juveniles que representan una de las mejores opciones de renovación y fortalecimiento. Dada la importancia de la juventud oaxaqueña, tanto por sus fines naturales, como por el porcentaje tan grande que representan, aceptamos de buen grado y con toda la responsabilidad que el tema amerita, su preparación para su vida adulta.
Por ello, nos hemos dado a la tarea de impulsar importantes instituciones que fomenten el desarrollo de la juventud en la política, la cultura, el deporte, en la capacitación y en el empleo. Cada día centenares de miles de jóvenes reclaman oportunidades, para apuntalar su presente y su futuro con opciones de estudio, capacitación y empleo que les ayuden a desarrollar su máximo potencial.
La experiencia nos ha demostrado que una buena formación académica, facilita a los jóvenes el acceso a los empleos bien remunerados; por ello no dejaremos de insistir en la calidad de los claustros de profesores de las instituciones educativas, pues es el maestro el motor inicial de los procesos de formación e información juvenil; buenos maestros formarán buenos alumnos y estos necesariamente serán a su tiempo buenos maestros. Lo anterior aconseja preocuparse por la generación de buenos docentes, su apreciación y trato digno; pues poco ayuda un edificio espectacular y un equipo sofisticado, si no hay quien guie, explique, ejemplifique y enseñe. Estamos en la raíz de la solución o problema de la sociedad, de las instituciones y de las organizaciones jurídicas, de las que el Estado es su expresión mas avanzada; ya que buenos individuos integrarán buenas sociedades y estas buenas organizaciones, buenas leyes, buenas reglas de convivencia y con ello el oaxaqueño se acercará al fin supremo: La felicidad.
El mejor sistema preventivo, contra el alcoholismo, la drogadicción, la promiscuidad, de la que derivan males incurables como el SIDA, es el conocimiento del que es, para que es, cómo es y cómo debe ser el hombre; pues difícilmente el individuo caerá en prácticas que degraden su calidad de organismo perfecto, si lo conoce y ese conocimiento se logra en la educación formal y familiar.
NUESTRO PROGRAMA DE GOBIERNO EN RELACION LOS COMPROMISOS CON LOS JOVENES:
• Nos comprometemos a seguir abriendo oportunidades a nuestros jóvenes en las candidaturas a cargos de elección popular.
• Promover una revisión de la legislación que evite la discriminación en los centros de trabajo hacia la juventud por su edad, condición social, física y económica.
• Propiciar una coordinación institucional y articular programas, proyectos y acciones integrales dirigidas a la juventud, tales como turismo ecológico, la recreación, el deporte, la investigación científica, la cultura y desarrollo regional, entre otros.
• Crear y consolidar lazos permanentes con y entre la juventud indígena, para su participación e incorporación a las actividades productivas, el empleo y el desarrollo social.
• Impulsar la participación de la juventud en la toma de decisiones gubernamentales, así como involucrarlos en la gestión de su propio desarrollo.
• Promover la colaboración de la juventud en actividades voluntarias de apoyo a la protección y restauración del medio ambiente.
• Promover programas de participación con instituciones que apoyen y contribuyan al desarrollo empresarial juvenil, la obtención de financiamiento de proyectos productivos a micro y pequeñas empresas juveniles y la difusión de experiencias exitosas por empresarios oaxaqueños jóvenes.
• Restablecer un sistema amplio, abierto e integral de reconocimientos a las realizaciones y conductas positivas de la juventud, incluyendo, particularmente, becas, empleos y distinciones cívicas.
• Impulsar el desarrollo de responsabilidades específicas en el estudio de los problemas de la juventud, para aportar soluciones en el marco de una política pública para la juventud en materia de educación, salud, reproducción, empleo y derechos ciudadanos.
• Definir con la juventud, bajo un esquema de pluralidad, tolerancia y laicidad, políticas a favor de su desarrollo en los ámbitos educativo, político, económico y social.
• Procurar que todo joven con interés tenga la oportunidad de acceder a la educación técnica o humanista.
• Proponer la apertura de espacios laborales para la juventud en los ámbitos público y privado e impulsar mecanismos de participación y de consulta a la juventud en el trabajo legislativo del Congreso Local.
• Apoyar programas que busquen ampliar la oferta de educación en aulas virtuales con matriculas y colegiaturas acordes a la capacidad económica del educando; en turnos vespertinos y nocturnos e impulsar proyectos que promuevan la creación de bolsas de trabajo en Internet que faciliten la búsqueda de empleo.
• Apoyar campañas masivas de comunicación para prevenir y tratar las adicciones, así como la rehabilitación de quienes las padecen.
• Apoyar programas y proyectos que busquen consolidar a la escuela rural de calidad, aprovechando el avance de la informática.
• Impulsar a la juventud a formar parte de los programas de participación ciudadana.
• Promover una mayor difusión de los derechos y obligaciones sexuales y reproductivos de la juventud.
• Promover una política de vinculación laboral con pasantes y egresados jóvenes de instituciones de educación superior dentro de los poderes del Estado y los municipios.
• Consolidar y expandir los programas que atienden la salud de las y los jóvenes, para enfrentar los problemas de salud pública que representan la obesidad, la diabetes, el cáncer y las adicciones.
• Diseñar y un programa integral de prevención adicciones con la participación de los tres órdenes de gobierno y la sociedad, para frenar el consumo de drogas ilícitas de mujeres y jóvenes a edades más tempranas y reforzar los programas preventivos para evitar el consumo de tabaco y el alcoholismo.
• Crear clínicas regionales especiales para la prevención y tratamientos de adicciones, gratuitos y confidenciales.
• Realizar campañas de información y concientización para contribuir a disminuir los embarazos adolescentes.
*Director General de la Comisión Estatal de la Juventud
Moisés MOLINA*
LOS JÓVENES POR EL PRI
Uno de los gestos más determinantes de que la preocupación genuina por el sector juvenil esta solamente en el PRI, lo constituye la inclusión de un apartado exclusivo dentro del rubro de “Justicia social” dentro de la plataforma electoral que, como hemos dicho, será la biblia no solo de su candidato a gobernador, sino de quienes aspiren además a ser diputados y concejales de la coalición “Por la transformación de Oaxaca”. Dedicamos esta entrega a publicitar su contenido en cuya redacción mucho me honró colaborar, en mi calidad de Consejero Político Nacional.
La Coalición, reafirma su compromiso con la juventud oaxaqueña. Asumimos como nuestras sus causas, sus anhelos, sus ideales, sus luchas y sus sueños.
Concebimos un Estado donde la juventud informada, formada e incorporada en la toma de decisiones públicas y privadas, que les garantice espacios de participación política y social. Buscamos una relación inteligente con la juventud para planear lo que a ella convenga y no a lo que nosotros decidamos de manera autoritaria; queremos hacer realidad sus sueños, queremos ser el instrumento del desarrollo de sus habilidades y de esa fuerza inmensa que llevan en su ser; queremos que con nuestro ejemplo aprendan a distinguir la verdad de la mentira, a querer el orden como condición de supervivencia, a respetar las reglas establecidas por el cuerpo social y adecuarlas a los nuevos requerimientos del tiempo y de las circunstancias que les toque vivir, para limpiar el camino en el que recibirán el relevo de las generaciones que en un ciclo infinito les sucederán.
En ese tenor, formaremos los cuadros juveniles que representan una de las mejores opciones de renovación y fortalecimiento. Dada la importancia de la juventud oaxaqueña, tanto por sus fines naturales, como por el porcentaje tan grande que representan, aceptamos de buen grado y con toda la responsabilidad que el tema amerita, su preparación para su vida adulta.
Por ello, nos hemos dado a la tarea de impulsar importantes instituciones que fomenten el desarrollo de la juventud en la política, la cultura, el deporte, en la capacitación y en el empleo. Cada día centenares de miles de jóvenes reclaman oportunidades, para apuntalar su presente y su futuro con opciones de estudio, capacitación y empleo que les ayuden a desarrollar su máximo potencial.
La experiencia nos ha demostrado que una buena formación académica, facilita a los jóvenes el acceso a los empleos bien remunerados; por ello no dejaremos de insistir en la calidad de los claustros de profesores de las instituciones educativas, pues es el maestro el motor inicial de los procesos de formación e información juvenil; buenos maestros formarán buenos alumnos y estos necesariamente serán a su tiempo buenos maestros. Lo anterior aconseja preocuparse por la generación de buenos docentes, su apreciación y trato digno; pues poco ayuda un edificio espectacular y un equipo sofisticado, si no hay quien guie, explique, ejemplifique y enseñe. Estamos en la raíz de la solución o problema de la sociedad, de las instituciones y de las organizaciones jurídicas, de las que el Estado es su expresión mas avanzada; ya que buenos individuos integrarán buenas sociedades y estas buenas organizaciones, buenas leyes, buenas reglas de convivencia y con ello el oaxaqueño se acercará al fin supremo: La felicidad.
El mejor sistema preventivo, contra el alcoholismo, la drogadicción, la promiscuidad, de la que derivan males incurables como el SIDA, es el conocimiento del que es, para que es, cómo es y cómo debe ser el hombre; pues difícilmente el individuo caerá en prácticas que degraden su calidad de organismo perfecto, si lo conoce y ese conocimiento se logra en la educación formal y familiar.
NUESTRO PROGRAMA DE GOBIERNO EN RELACION LOS COMPROMISOS CON LOS JOVENES:
• Nos comprometemos a seguir abriendo oportunidades a nuestros jóvenes en las candidaturas a cargos de elección popular.
• Promover una revisión de la legislación que evite la discriminación en los centros de trabajo hacia la juventud por su edad, condición social, física y económica.
• Propiciar una coordinación institucional y articular programas, proyectos y acciones integrales dirigidas a la juventud, tales como turismo ecológico, la recreación, el deporte, la investigación científica, la cultura y desarrollo regional, entre otros.
• Crear y consolidar lazos permanentes con y entre la juventud indígena, para su participación e incorporación a las actividades productivas, el empleo y el desarrollo social.
• Impulsar la participación de la juventud en la toma de decisiones gubernamentales, así como involucrarlos en la gestión de su propio desarrollo.
• Promover la colaboración de la juventud en actividades voluntarias de apoyo a la protección y restauración del medio ambiente.
• Promover programas de participación con instituciones que apoyen y contribuyan al desarrollo empresarial juvenil, la obtención de financiamiento de proyectos productivos a micro y pequeñas empresas juveniles y la difusión de experiencias exitosas por empresarios oaxaqueños jóvenes.
• Restablecer un sistema amplio, abierto e integral de reconocimientos a las realizaciones y conductas positivas de la juventud, incluyendo, particularmente, becas, empleos y distinciones cívicas.
• Impulsar el desarrollo de responsabilidades específicas en el estudio de los problemas de la juventud, para aportar soluciones en el marco de una política pública para la juventud en materia de educación, salud, reproducción, empleo y derechos ciudadanos.
• Definir con la juventud, bajo un esquema de pluralidad, tolerancia y laicidad, políticas a favor de su desarrollo en los ámbitos educativo, político, económico y social.
• Procurar que todo joven con interés tenga la oportunidad de acceder a la educación técnica o humanista.
• Proponer la apertura de espacios laborales para la juventud en los ámbitos público y privado e impulsar mecanismos de participación y de consulta a la juventud en el trabajo legislativo del Congreso Local.
• Apoyar programas que busquen ampliar la oferta de educación en aulas virtuales con matriculas y colegiaturas acordes a la capacidad económica del educando; en turnos vespertinos y nocturnos e impulsar proyectos que promuevan la creación de bolsas de trabajo en Internet que faciliten la búsqueda de empleo.
• Apoyar campañas masivas de comunicación para prevenir y tratar las adicciones, así como la rehabilitación de quienes las padecen.
• Apoyar programas y proyectos que busquen consolidar a la escuela rural de calidad, aprovechando el avance de la informática.
• Impulsar a la juventud a formar parte de los programas de participación ciudadana.
• Promover una mayor difusión de los derechos y obligaciones sexuales y reproductivos de la juventud.
• Promover una política de vinculación laboral con pasantes y egresados jóvenes de instituciones de educación superior dentro de los poderes del Estado y los municipios.
• Consolidar y expandir los programas que atienden la salud de las y los jóvenes, para enfrentar los problemas de salud pública que representan la obesidad, la diabetes, el cáncer y las adicciones.
• Diseñar y un programa integral de prevención adicciones con la participación de los tres órdenes de gobierno y la sociedad, para frenar el consumo de drogas ilícitas de mujeres y jóvenes a edades más tempranas y reforzar los programas preventivos para evitar el consumo de tabaco y el alcoholismo.
• Crear clínicas regionales especiales para la prevención y tratamientos de adicciones, gratuitos y confidenciales.
• Realizar campañas de información y concientización para contribuir a disminuir los embarazos adolescentes.
*Director General de la Comisión Estatal de la Juventud
domingo, 7 de marzo de 2010
LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA*
MOISÉS MOLINA: “CAUDILLO ROMANO”
Mucho me distinguió la mención que sobre mi persona hizo el diputado Dagoberto Carreño Gopar en la máxima tribuna del estado. No menos de cinco fueron los minutos, según me refieren, que el diputado albiazul me dedicó ante el pleno de sus homólogos.
Más honrado me siento de saberme leído. Varias ocasiones he referido que este espacio dominical carecería de sentido sin la atención de usted, amable lector. He dejado constancia igualmente de que no pretende ser más que un testimonio de una muy particular forma de ver a la política y a los políticos. Creo que no sobran las plumas jóvenes en un país donde el 44 por cuento de los jóvenes manifiestan, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Juventud, no interesarse absolutamente en nada que tenga que ver con la política. Por la política y por los partidos, para bien o para mal, pasan las decisiones que afectan de modo determinante a nuestras familias y a nuestras ciudades y comunidades; la no participación en este rubro constituye una inconsistencia que debemos esforzarnos por corregir.
Conocí a Dago, como afectuosamente le llamamos, hace casi 15 años. Compartíamos con otros amigos de diferentes edades la pasión por el arte de hablar en público. A ese grupo pertenecía también Carlitos Moreno Alcántara con quien de igual manera, me unen lazos de sana amistad. Desde la “Fraternidad Puma”, grupo universitario de liderazgo, construyeron lo que ahora están cosechando al lado de Marco Antonio Baños, Gabriel Ortega, Pilar Gómez y otros oaxaqueños valiosos cuyos nombres escapan en este momento a mi memoria. Representaban ellos una generación posterior a la mía. Caminamos buen trecho juntos; compartimos tribunas y triunfos. Carlos Alberto no pudo ganar nunca un concurso nacional de oratoria, pero en cambio en 1997, si mal no recuerdo, le regaló a Oaxaca un campeonato Nacional de Debate Político desde Guanajuato. Recuerdo que de ahí nos trajo a presumir una artesanía en forma de calavera muy extravagante.
El PRI de aquellos tiempos les cerró la puerta y les fue abierta la del PAN. Carlitos y Dago se convirtieron entonces en dos de los militantes más jóvenes de un partido en el que nadie quería militar. Todos quienes nos interesábamos en hacer política, queríamos estar en el PRI. Las cosas no han cambiado mucho. Dago, inteligente como es, se ha dado cuenta de que los jóvenes hoy no están en el PAN y que el gobierno de Ulises ha dado resultados extraordinarios en materia de juventud, que ha capitalizado y seguirá capitalizando el PRI. Una de las finalidades de los partidos políticos es la conservación del poder y desde luego que los gobiernos deben dar resultados que capitalicen los partidos que los abanderaron en candidaturas y el gobierno priísta de Oaxaca está haciendo su parte. De no ser así seguramente hubiese sido innecesario llamarme “caudillo romano”.
Escribo esto por la inquietud que en muchos amigos despertó la nota de Samuel Gómez. A todos les digo que la amistad con Dago y Carlos sigue sólida, sin embargo también están en lo suyo. La política es una guerra sin sangre, lo he dicho, lo he escrito y ahora la circunstancia lo ejemplifica. Dago aportó, con su intervención parlamentaria, una gran ayuda al sector joven de Oaxaca. Seguimos siendo tema y seremos referencia obligada en la próxima campaña. Seguramente a partir de ahora, Carlos Moreno girará nuevas instrucciones para que se inicie el trabajo del PAN con los jóvenes; es más que necesario. De algo servirán a su partido 4 meses, de aquí al día de la elección, para lograr acercar a algunos jóvenes, al menos amigos y familiares. Por mi parte, siempre respetuoso de la ley, seguiré ejerciendo mis derechos políticos y la militancia que nunca he negado. El servicio público es otra cosa y estoy plenamente consciente de que se gobierna para todos, sin distingos ni exclusivismos y de que los recursos públicos que la gente hace posible con sus impuestos no pueden ni deben ser utilizados mezquinamente para fines partidistas, mucho menos para aspiraciones personales.
Finalmente no puedo menos que agradecer a Pedro Mendoza Cortés, joven presidente municipal de Santo Tomás Tamazulapan, que ante 250 jóvenes líderes de todo el estado, me pidió buscar un espacio en la lista plurinominal de candidatos del PRI para la próxima legislatura. Como bien dice otro joven talento, Adrian Ortiz Romero, los “pluris” no se destapan, en consecuencia Dago, no fue un destape, solo una convencida petición. De cualquier forma aún no es el tiempo y hay que esperar primero a que salga la convocatoria.
moisesmolinar@hotmail.com
*Director General de la Comisión Estatal de la Juventud
Moisés MOLINA*
MOISÉS MOLINA: “CAUDILLO ROMANO”
Mucho me distinguió la mención que sobre mi persona hizo el diputado Dagoberto Carreño Gopar en la máxima tribuna del estado. No menos de cinco fueron los minutos, según me refieren, que el diputado albiazul me dedicó ante el pleno de sus homólogos.
Más honrado me siento de saberme leído. Varias ocasiones he referido que este espacio dominical carecería de sentido sin la atención de usted, amable lector. He dejado constancia igualmente de que no pretende ser más que un testimonio de una muy particular forma de ver a la política y a los políticos. Creo que no sobran las plumas jóvenes en un país donde el 44 por cuento de los jóvenes manifiestan, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Juventud, no interesarse absolutamente en nada que tenga que ver con la política. Por la política y por los partidos, para bien o para mal, pasan las decisiones que afectan de modo determinante a nuestras familias y a nuestras ciudades y comunidades; la no participación en este rubro constituye una inconsistencia que debemos esforzarnos por corregir.
Conocí a Dago, como afectuosamente le llamamos, hace casi 15 años. Compartíamos con otros amigos de diferentes edades la pasión por el arte de hablar en público. A ese grupo pertenecía también Carlitos Moreno Alcántara con quien de igual manera, me unen lazos de sana amistad. Desde la “Fraternidad Puma”, grupo universitario de liderazgo, construyeron lo que ahora están cosechando al lado de Marco Antonio Baños, Gabriel Ortega, Pilar Gómez y otros oaxaqueños valiosos cuyos nombres escapan en este momento a mi memoria. Representaban ellos una generación posterior a la mía. Caminamos buen trecho juntos; compartimos tribunas y triunfos. Carlos Alberto no pudo ganar nunca un concurso nacional de oratoria, pero en cambio en 1997, si mal no recuerdo, le regaló a Oaxaca un campeonato Nacional de Debate Político desde Guanajuato. Recuerdo que de ahí nos trajo a presumir una artesanía en forma de calavera muy extravagante.
El PRI de aquellos tiempos les cerró la puerta y les fue abierta la del PAN. Carlitos y Dago se convirtieron entonces en dos de los militantes más jóvenes de un partido en el que nadie quería militar. Todos quienes nos interesábamos en hacer política, queríamos estar en el PRI. Las cosas no han cambiado mucho. Dago, inteligente como es, se ha dado cuenta de que los jóvenes hoy no están en el PAN y que el gobierno de Ulises ha dado resultados extraordinarios en materia de juventud, que ha capitalizado y seguirá capitalizando el PRI. Una de las finalidades de los partidos políticos es la conservación del poder y desde luego que los gobiernos deben dar resultados que capitalicen los partidos que los abanderaron en candidaturas y el gobierno priísta de Oaxaca está haciendo su parte. De no ser así seguramente hubiese sido innecesario llamarme “caudillo romano”.
Escribo esto por la inquietud que en muchos amigos despertó la nota de Samuel Gómez. A todos les digo que la amistad con Dago y Carlos sigue sólida, sin embargo también están en lo suyo. La política es una guerra sin sangre, lo he dicho, lo he escrito y ahora la circunstancia lo ejemplifica. Dago aportó, con su intervención parlamentaria, una gran ayuda al sector joven de Oaxaca. Seguimos siendo tema y seremos referencia obligada en la próxima campaña. Seguramente a partir de ahora, Carlos Moreno girará nuevas instrucciones para que se inicie el trabajo del PAN con los jóvenes; es más que necesario. De algo servirán a su partido 4 meses, de aquí al día de la elección, para lograr acercar a algunos jóvenes, al menos amigos y familiares. Por mi parte, siempre respetuoso de la ley, seguiré ejerciendo mis derechos políticos y la militancia que nunca he negado. El servicio público es otra cosa y estoy plenamente consciente de que se gobierna para todos, sin distingos ni exclusivismos y de que los recursos públicos que la gente hace posible con sus impuestos no pueden ni deben ser utilizados mezquinamente para fines partidistas, mucho menos para aspiraciones personales.
Finalmente no puedo menos que agradecer a Pedro Mendoza Cortés, joven presidente municipal de Santo Tomás Tamazulapan, que ante 250 jóvenes líderes de todo el estado, me pidió buscar un espacio en la lista plurinominal de candidatos del PRI para la próxima legislatura. Como bien dice otro joven talento, Adrian Ortiz Romero, los “pluris” no se destapan, en consecuencia Dago, no fue un destape, solo una convencida petición. De cualquier forma aún no es el tiempo y hay que esperar primero a que salga la convocatoria.
moisesmolinar@hotmail.com
*Director General de la Comisión Estatal de la Juventud
sábado, 27 de febrero de 2010
LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
LA MÍSTICA DE LOS PRIÍSTAS
“Todo el PRI, todo el tiempo
Y en todas partes”
Luis Donaldo Colosio
No se equivoca quien dice que el PRI es el partido que con más intensidad y pasión vive sus procesos internos. La convención que el 31 de marzo elegirá a su candidato a gobernador lleva tras de sí una cauda de participación en que ningún priísta quiere quedarse fuera. Las asambleas para votar a sus delegados despiertan en el priísmo oaxaqueño esa mística de la que hablaba Carlos Alberto Madrazo y que alcanza su clímax en los procesos electorales. Hay quienes encuentran en el término “corporativismo” la explicación de la estructura organizacional del tricolor. Sin sus sectores, organizaciones, movimiento y organismos especializados sería difícil concebir al partido histórico de México. La CNC, la CNOP y la CTM como sectores; el Organismo de Mujeres Priístas y el Frente Juvenil Revolucionario, como organizaciones; el Movimiento Territorial; y el Instituto de Capacitación y Desarrollo Político A.C y la Fundación Colosio A.C como organismos especializados, hacen del PRI un partido sui generis. Es por ello que, en opinión de muchos, su estructuración y sus documentos básicos hacen del PRI como institución, más allá de las personas, el mejor partido político de México. Son sus sectores, organizaciones y movimiento los que entre el 24 y el 27 de febrero realizaron sendas asambleas para elegir delegados a la convención del último día de marzo. Todos quieren estar, nadie quiere quedarse fuera de la gran fiesta. Serán, incluidos los electos en asambleas territoriales, 2606 delegados que habrán de participar para ungir al “hombre fuerte”, a quien llevará las riendas de la campaña constitucional, a quien llevará la representación de la militancia para volver a ganar el gobierno. Los fines de los partidos políticos son alcanzar, mantener o recuperar el poder; y el PRI quiere retenerlo. Es un proceso interno lleno de efervescencia, que despierta pasiones, que hace que la gente se emocione y grite, como en ningún otro partido. En las asambleas todos se vuelven uno, se interconectan, establecen una especie de sinergia que les hace sentirse parte de algo importante. Los procesos internos del PRI son algo más que el cumplimiento de un frio requisito legal; son la ocasión para sembrar de nuevo el asombro en el politólogo, que se pregunta ¿Qué es lo que hace que la gente abrace con tal emoción su papel entre cientos? Serán más de dos millares los protagonistas. Cada uno quiere ser parte de la candidatura. Por eso el candidato sale fortalecido. Ya no es su sola voluntad y la de su equipo de precampaña, son las voluntades de todos los priístas las que él condensa y le dan fortaleza, lo preparan para ir a esa guerra sin sangre. El viernes pasado mucho me honró presidir, a invitación de Aarón Juárez, presidente del Frente Juvenil Revolucionario, la asamblea para elegir a nuestros delegados. Jóvenes de todas las regiones de Oaxaca se dieron cita en un cónclave donde nosotros mismos dirigimos los trabajos. A eso precisamente me refiero cuando digo que juventud no es sinónimo de inexperiencia ni de irresponsabilidad. A la par de las asambleas restantes, los jóvenes respondimos con creces y fuimos capaces de resolver la parte del proceso interno que nos correspondió. Los tiempos han cambiado y ahora el de juventud, será un tema obligado en la precampaña y en la campaña. Logramos, los jóvenes priístas la inclusión de un apartado exclusivo, que no teníamos, en la plataforma electoral que, como digo, será “la biblia” del candidato. El PRI tiene ya líneas generales para entablar compromisos concretos no solo por parte de nuestro candidato mayor, sino también de aquellos que competirán por una curul o una presidencia municipal. Hay que volverlo a escribir: el 40% del padrón electoral es de jóvenes y era obligación de los propios jóvenes priístas cuidar que nuestro candidato tuviera las herramientas para convencer, seducir y arrastrar a las urnas a esta franja poblacional a la que los gobiernos y las legislaturas han quedado a deber. Hoy existe una esperanza renovada, pero lo más importante: un ejército joven de vigías está esperando el inicio de la campaña para tutelar celosamente el legítimo derecho que la juventud tiene de ser escuchada y tomada en cuenta.
moisesmolinar@hotmail.com
Moisés MOLINA
LA MÍSTICA DE LOS PRIÍSTAS
“Todo el PRI, todo el tiempo
Y en todas partes”
Luis Donaldo Colosio
No se equivoca quien dice que el PRI es el partido que con más intensidad y pasión vive sus procesos internos. La convención que el 31 de marzo elegirá a su candidato a gobernador lleva tras de sí una cauda de participación en que ningún priísta quiere quedarse fuera. Las asambleas para votar a sus delegados despiertan en el priísmo oaxaqueño esa mística de la que hablaba Carlos Alberto Madrazo y que alcanza su clímax en los procesos electorales. Hay quienes encuentran en el término “corporativismo” la explicación de la estructura organizacional del tricolor. Sin sus sectores, organizaciones, movimiento y organismos especializados sería difícil concebir al partido histórico de México. La CNC, la CNOP y la CTM como sectores; el Organismo de Mujeres Priístas y el Frente Juvenil Revolucionario, como organizaciones; el Movimiento Territorial; y el Instituto de Capacitación y Desarrollo Político A.C y la Fundación Colosio A.C como organismos especializados, hacen del PRI un partido sui generis. Es por ello que, en opinión de muchos, su estructuración y sus documentos básicos hacen del PRI como institución, más allá de las personas, el mejor partido político de México. Son sus sectores, organizaciones y movimiento los que entre el 24 y el 27 de febrero realizaron sendas asambleas para elegir delegados a la convención del último día de marzo. Todos quieren estar, nadie quiere quedarse fuera de la gran fiesta. Serán, incluidos los electos en asambleas territoriales, 2606 delegados que habrán de participar para ungir al “hombre fuerte”, a quien llevará las riendas de la campaña constitucional, a quien llevará la representación de la militancia para volver a ganar el gobierno. Los fines de los partidos políticos son alcanzar, mantener o recuperar el poder; y el PRI quiere retenerlo. Es un proceso interno lleno de efervescencia, que despierta pasiones, que hace que la gente se emocione y grite, como en ningún otro partido. En las asambleas todos se vuelven uno, se interconectan, establecen una especie de sinergia que les hace sentirse parte de algo importante. Los procesos internos del PRI son algo más que el cumplimiento de un frio requisito legal; son la ocasión para sembrar de nuevo el asombro en el politólogo, que se pregunta ¿Qué es lo que hace que la gente abrace con tal emoción su papel entre cientos? Serán más de dos millares los protagonistas. Cada uno quiere ser parte de la candidatura. Por eso el candidato sale fortalecido. Ya no es su sola voluntad y la de su equipo de precampaña, son las voluntades de todos los priístas las que él condensa y le dan fortaleza, lo preparan para ir a esa guerra sin sangre. El viernes pasado mucho me honró presidir, a invitación de Aarón Juárez, presidente del Frente Juvenil Revolucionario, la asamblea para elegir a nuestros delegados. Jóvenes de todas las regiones de Oaxaca se dieron cita en un cónclave donde nosotros mismos dirigimos los trabajos. A eso precisamente me refiero cuando digo que juventud no es sinónimo de inexperiencia ni de irresponsabilidad. A la par de las asambleas restantes, los jóvenes respondimos con creces y fuimos capaces de resolver la parte del proceso interno que nos correspondió. Los tiempos han cambiado y ahora el de juventud, será un tema obligado en la precampaña y en la campaña. Logramos, los jóvenes priístas la inclusión de un apartado exclusivo, que no teníamos, en la plataforma electoral que, como digo, será “la biblia” del candidato. El PRI tiene ya líneas generales para entablar compromisos concretos no solo por parte de nuestro candidato mayor, sino también de aquellos que competirán por una curul o una presidencia municipal. Hay que volverlo a escribir: el 40% del padrón electoral es de jóvenes y era obligación de los propios jóvenes priístas cuidar que nuestro candidato tuviera las herramientas para convencer, seducir y arrastrar a las urnas a esta franja poblacional a la que los gobiernos y las legislaturas han quedado a deber. Hoy existe una esperanza renovada, pero lo más importante: un ejército joven de vigías está esperando el inicio de la campaña para tutelar celosamente el legítimo derecho que la juventud tiene de ser escuchada y tomada en cuenta.
moisesmolinar@hotmail.com
sábado, 16 de enero de 2010
LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
¿GOBERNADOR? DEPENDE.
“La juventud es un defecto que se
Corrige con el tiempo”
Enrique Jardiel Poncela.
“En los jóvenes mucha prudencia
es mala señal”
Baldassare Castiglione.
El lunes último, con las posibilidades que le brinda el poder mediático, Elena Poniatowska posicionó en las mentes de millones de televidentes un neologismo circulante solo entre ciertos círculos de académicos: los “ninis”, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Nunca, que yo recuerde, se había destinado tiempo estelar en televisión al tratamiento de una problemática exclusivamente juvenil. Los jóvenes hemos sido prioridad para las televisoras solo cuando de consumir se trata. Martes y miércoles “La jornada” dedicó al mismo tópico un tratamiento más detallado en sendo reportaje. No menos de 35 millones de habitantes en este país somos jóvenes. Independientemente de los rangos de edad, en los cuales aún existe discrepancia, existe una franja poblacional con necesidades, demandas, concepciones, formas de ver al mundo y a sus semejantes; y aspiraciones específicas. Es la tercera parte de esta nación que no se ha podido incorporar plenamente a su construcción; a la que no se le ha permitido con plenitud aportar su grano de arena para construir progreso al lado de la gente adulta. Los roles definitorios de la juventud han mostrado que las generaciones anteriores se equivocaron al pretender ponernos la camisa de fuerza de “estudiante” e “hijo de familia”. Su paradigma marcaba que quien cubriera medianamente estos papeles podría considerarse enteramente “joven”. Hoy tenemos entre esos 35 millones de jóvenes, 2.4 millones que estando en edad no acuden al bachillerato y 7.5 millones a la universidad; 430 mil egresados por año de las escuelas de educación superior, de los cuales (según cifras de la SEP) un 14 por ciento no encuentran empleo. Faltaría ver cuántos están subempleados en trabajos para los cuales no se necesita terminar una carrera. Hoy viven en México 350 mil jóvenes que intentaron suicidarse en 2008 y 3.5 millones que tuvieron al menos una idea suicida; 7 de cada 10 estaban sin trabajo. Es hora de que los jóvenes seamos prioridad para los poderes, para el sector privado que tiene en nosotros una nada despreciable fuente de consumo, para los partidos políticos y para los órganos autónomos. El fondo de la crisis no es financiero, es de valores y los “ninis” de hoy son su producto más acabado. Un sistema educativo nacional con fuertes tensiones políticas al interior de su órgano rector, la SEP, son señales alarmantes. A la juventud le distinguen dos demandas fundamentales: educación y oportunidades. Si no se diseña pronto una gran alianza interinstitucional bajo la égida del gobierno federal a favor de la juventud, muy pronto quedará muy poco por hacerse. 2010 ha sido declarado por la ONU “Año de la Juventud” y en Agosto México será anfitrión de la “Cumbre Mundial de la Juventud”. Es una coyuntura que se antoja prometedora para la generación que, a la vuelta de la esquina, deberá estar tomando las decisiones importantes en el país. Urge el entreveramiento generacional, la inclusión de jóvenes en los gobiernos, en los parlamentos, en los cabildos. Varios países de América Latina nos llevan la delantera en cuanto a legislación en materia de juventud se refiere y la legislatura federal que se fue nos quedó a deber una ley de juventud que nos prometieron; y en la que se acaba de instalar, el PRD propone a un legislador de 51 años como integrante de la comisión de juventud y deporte en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Hoy en Oaxaca tenemos 1391 servidores públicos municipales jóvenes de los cuales solo 41 son presidentes municipales. 2010 será un excelente año para medir el avance de la juventud, para constatar si se sigue malentendiendo la disciplina partidista, si se sigue irreflexivamente a la expectativa de las decisiones de una generación que no es la nuestra o si somos capaces de sumar nuestro talento y brío a la experiencia de quienes alguna vez estuvieron en nuestros zapatos y demandaban lo mismo. La que nos aguarda puede ser (depende de los jóvenes) una elección histórica donde la juventud deje de ser para los partidos esa estadística negra de “los que no votan”. Considerar con seriedad a este 40% del electorado debe ser obligación ineludible de quien quiera gobernar Oaxaca. Es hora de considerar seriamente que la juventud no es un defecto que se corrige con el tiempo.
moisesmolinar@hotmail.com
Moisés MOLINA
¿GOBERNADOR? DEPENDE.
“La juventud es un defecto que se
Corrige con el tiempo”
Enrique Jardiel Poncela.
“En los jóvenes mucha prudencia
es mala señal”
Baldassare Castiglione.
El lunes último, con las posibilidades que le brinda el poder mediático, Elena Poniatowska posicionó en las mentes de millones de televidentes un neologismo circulante solo entre ciertos círculos de académicos: los “ninis”, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Nunca, que yo recuerde, se había destinado tiempo estelar en televisión al tratamiento de una problemática exclusivamente juvenil. Los jóvenes hemos sido prioridad para las televisoras solo cuando de consumir se trata. Martes y miércoles “La jornada” dedicó al mismo tópico un tratamiento más detallado en sendo reportaje. No menos de 35 millones de habitantes en este país somos jóvenes. Independientemente de los rangos de edad, en los cuales aún existe discrepancia, existe una franja poblacional con necesidades, demandas, concepciones, formas de ver al mundo y a sus semejantes; y aspiraciones específicas. Es la tercera parte de esta nación que no se ha podido incorporar plenamente a su construcción; a la que no se le ha permitido con plenitud aportar su grano de arena para construir progreso al lado de la gente adulta. Los roles definitorios de la juventud han mostrado que las generaciones anteriores se equivocaron al pretender ponernos la camisa de fuerza de “estudiante” e “hijo de familia”. Su paradigma marcaba que quien cubriera medianamente estos papeles podría considerarse enteramente “joven”. Hoy tenemos entre esos 35 millones de jóvenes, 2.4 millones que estando en edad no acuden al bachillerato y 7.5 millones a la universidad; 430 mil egresados por año de las escuelas de educación superior, de los cuales (según cifras de la SEP) un 14 por ciento no encuentran empleo. Faltaría ver cuántos están subempleados en trabajos para los cuales no se necesita terminar una carrera. Hoy viven en México 350 mil jóvenes que intentaron suicidarse en 2008 y 3.5 millones que tuvieron al menos una idea suicida; 7 de cada 10 estaban sin trabajo. Es hora de que los jóvenes seamos prioridad para los poderes, para el sector privado que tiene en nosotros una nada despreciable fuente de consumo, para los partidos políticos y para los órganos autónomos. El fondo de la crisis no es financiero, es de valores y los “ninis” de hoy son su producto más acabado. Un sistema educativo nacional con fuertes tensiones políticas al interior de su órgano rector, la SEP, son señales alarmantes. A la juventud le distinguen dos demandas fundamentales: educación y oportunidades. Si no se diseña pronto una gran alianza interinstitucional bajo la égida del gobierno federal a favor de la juventud, muy pronto quedará muy poco por hacerse. 2010 ha sido declarado por la ONU “Año de la Juventud” y en Agosto México será anfitrión de la “Cumbre Mundial de la Juventud”. Es una coyuntura que se antoja prometedora para la generación que, a la vuelta de la esquina, deberá estar tomando las decisiones importantes en el país. Urge el entreveramiento generacional, la inclusión de jóvenes en los gobiernos, en los parlamentos, en los cabildos. Varios países de América Latina nos llevan la delantera en cuanto a legislación en materia de juventud se refiere y la legislatura federal que se fue nos quedó a deber una ley de juventud que nos prometieron; y en la que se acaba de instalar, el PRD propone a un legislador de 51 años como integrante de la comisión de juventud y deporte en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Hoy en Oaxaca tenemos 1391 servidores públicos municipales jóvenes de los cuales solo 41 son presidentes municipales. 2010 será un excelente año para medir el avance de la juventud, para constatar si se sigue malentendiendo la disciplina partidista, si se sigue irreflexivamente a la expectativa de las decisiones de una generación que no es la nuestra o si somos capaces de sumar nuestro talento y brío a la experiencia de quienes alguna vez estuvieron en nuestros zapatos y demandaban lo mismo. La que nos aguarda puede ser (depende de los jóvenes) una elección histórica donde la juventud deje de ser para los partidos esa estadística negra de “los que no votan”. Considerar con seriedad a este 40% del electorado debe ser obligación ineludible de quien quiera gobernar Oaxaca. Es hora de considerar seriamente que la juventud no es un defecto que se corrige con el tiempo.
moisesmolinar@hotmail.com
sábado, 9 de enero de 2010
LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
COALICIÓN ¿EN SERIO?
Una camaleónica Ruth Zavaleta puso el dedo en la llaga. En su reciente visita a Oaxaca nos regaló con sus declaraciones, reflejos de lo que es y ha sido la izquierda institucionalizada en México: cantinflezca (para adjetivar con el verbo recientemente incluido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: cantinflear). En “petit comité” señala lo que todos pensamos: que “es imposible que el PRD y el PAN se unan porque son doctrinas diferentes” y con grandilocuencia en público justifica que “si hay una persona que pueda conjuntar estas dos posibilidades de doctrina y poder proyectar un plan de estadista … que identifique a los ciudadanos … tendrá la posibilidad de estar al frente de los ciudadanos”. En otra parte de su entrevista declara: “No es posible esa actitud, la izquierda es izquierda y debe ser congruente independientemente de los costos políticos y electorales …”. No me queda claro si para Ruth, primero son las personas y después el proyecto, o si debe prevalecer la tan llevada y traída cuestión ideológica a la hora de ponderar coaliciones electorales. El mensaje fue claro para Gabino Cué. Su sospechoso servilismo con Andrés Manuel, su estigma de perdedor (en la elección inmediata anterior a gobernador perdió con Ulises y puede volver a perder con el mismo Ulises que, reiteramos será el cerebro de la elección); y por si poco fuera sus ausentismo y baja productividad en el senado, son “detalles” que Zavaleta parecía tener en mente. Una coalición izquierda-derecha, viéndolo con rigor objetivo, se aparece en este momento más como una medida desesperada de arrebatarle al PRI el poder, que de perfilar con una alternancia una verdadera transición y un proyecto nuevo para Oaxaca. Todos quienes aspiran a ser candidatos por la coalición opositora tienen una raíz priísta y llegado el momento gobernarían como tales. Con tino, Ruth evoca el fenómeno Fox y deja preguntas en el aire: ¿Con la alternancia, cambió sustancialmente la forma de gobernar?, ¿se dio el tan ansiado cambio publicitado en campaña respecto de los gobiernos del pasado?, en una frase ¿Vivimos hoy mejor que antes?
Las alternancias son engañosas y pueden ser un espejismo. Antes de impulsar un cambio se debe preguntar ¿hacia dónde?, ¿para qué?, ¿con qué fundamentos? Y ¿A quién beneficia?
En el plano institucional las condiciones para la alianza no están mejor. Son todavía irreconciliables las posturas de la izquierda (obradoristas y no obradoristas) con el Presidente de la República y su equipo de trabajo; así como las que asumen los actores de la misma izquierda contra AMLO, contra Ortega y ahora, seguramente contra Ruth Zavaleta y el clan Círigo, sin olvidar al líder moral de la izquierda en México, Cuauhtémoc Cárdenas. Cárdenas recién asistió a una asamblea priísta; Ruth Zavaleta acusa a Jesús Ortega de incongruente; Jesús Ortega declina expulsar a López Obrador del PRD y ahora promueve la candidatura de Lino Korrodi, el operador financiaro y líder visible de los “amigos de Fox”, al gobierno de Tamaulipas; y José Luis Círigo (a quien no sería descabellado considerarle como candidateable por el PUP) condena la Coalición al fracaso. El PRD nacional condena los impuestos federales a los energéticos, pero justifica los que, en el Distrito Federal, implementó Marcelo Ebrard; sube de intensidad el pleito entre PAN y PRD en la capital del país por el matrimonio entre personas del mismo sexo con su derecho a adoptar y sale de la esfera legislativa para abarcar la del jefe de gobierno que, ya se confrontó con los jerarcas religiosos. Del aborto, ni que decir. Y son, estos dos últimos, temas que seguramente los electores podrán en el debate público en las campañas y que la pretendida coalición no podrá obviar en su plataforma electoral, no incluirlos representaría un grave vacío que despertaría, con razón, la desconfianza de los electores. Recordemos que en Oaxaca se acaba de reformar la constitución en una alianza legislativa que impulsaron PRI y PAN en todo el país respecto del derecho a la vida. En estos tiempos de crisis, en que la gente ha perdido la confianza, la fe, una coalición electoral saturada de ex priístas, pragmatismo y enfermiza obsesión por el poder lo único que conseguirá es acentuar el desprestigio y mala imagen de la política y los políticos, para desgracia de nuestra democracia.
moisesmolinar@hotmail.com
Moisés MOLINA
COALICIÓN ¿EN SERIO?
Una camaleónica Ruth Zavaleta puso el dedo en la llaga. En su reciente visita a Oaxaca nos regaló con sus declaraciones, reflejos de lo que es y ha sido la izquierda institucionalizada en México: cantinflezca (para adjetivar con el verbo recientemente incluido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: cantinflear). En “petit comité” señala lo que todos pensamos: que “es imposible que el PRD y el PAN se unan porque son doctrinas diferentes” y con grandilocuencia en público justifica que “si hay una persona que pueda conjuntar estas dos posibilidades de doctrina y poder proyectar un plan de estadista … que identifique a los ciudadanos … tendrá la posibilidad de estar al frente de los ciudadanos”. En otra parte de su entrevista declara: “No es posible esa actitud, la izquierda es izquierda y debe ser congruente independientemente de los costos políticos y electorales …”. No me queda claro si para Ruth, primero son las personas y después el proyecto, o si debe prevalecer la tan llevada y traída cuestión ideológica a la hora de ponderar coaliciones electorales. El mensaje fue claro para Gabino Cué. Su sospechoso servilismo con Andrés Manuel, su estigma de perdedor (en la elección inmediata anterior a gobernador perdió con Ulises y puede volver a perder con el mismo Ulises que, reiteramos será el cerebro de la elección); y por si poco fuera sus ausentismo y baja productividad en el senado, son “detalles” que Zavaleta parecía tener en mente. Una coalición izquierda-derecha, viéndolo con rigor objetivo, se aparece en este momento más como una medida desesperada de arrebatarle al PRI el poder, que de perfilar con una alternancia una verdadera transición y un proyecto nuevo para Oaxaca. Todos quienes aspiran a ser candidatos por la coalición opositora tienen una raíz priísta y llegado el momento gobernarían como tales. Con tino, Ruth evoca el fenómeno Fox y deja preguntas en el aire: ¿Con la alternancia, cambió sustancialmente la forma de gobernar?, ¿se dio el tan ansiado cambio publicitado en campaña respecto de los gobiernos del pasado?, en una frase ¿Vivimos hoy mejor que antes?
Las alternancias son engañosas y pueden ser un espejismo. Antes de impulsar un cambio se debe preguntar ¿hacia dónde?, ¿para qué?, ¿con qué fundamentos? Y ¿A quién beneficia?
En el plano institucional las condiciones para la alianza no están mejor. Son todavía irreconciliables las posturas de la izquierda (obradoristas y no obradoristas) con el Presidente de la República y su equipo de trabajo; así como las que asumen los actores de la misma izquierda contra AMLO, contra Ortega y ahora, seguramente contra Ruth Zavaleta y el clan Círigo, sin olvidar al líder moral de la izquierda en México, Cuauhtémoc Cárdenas. Cárdenas recién asistió a una asamblea priísta; Ruth Zavaleta acusa a Jesús Ortega de incongruente; Jesús Ortega declina expulsar a López Obrador del PRD y ahora promueve la candidatura de Lino Korrodi, el operador financiaro y líder visible de los “amigos de Fox”, al gobierno de Tamaulipas; y José Luis Círigo (a quien no sería descabellado considerarle como candidateable por el PUP) condena la Coalición al fracaso. El PRD nacional condena los impuestos federales a los energéticos, pero justifica los que, en el Distrito Federal, implementó Marcelo Ebrard; sube de intensidad el pleito entre PAN y PRD en la capital del país por el matrimonio entre personas del mismo sexo con su derecho a adoptar y sale de la esfera legislativa para abarcar la del jefe de gobierno que, ya se confrontó con los jerarcas religiosos. Del aborto, ni que decir. Y son, estos dos últimos, temas que seguramente los electores podrán en el debate público en las campañas y que la pretendida coalición no podrá obviar en su plataforma electoral, no incluirlos representaría un grave vacío que despertaría, con razón, la desconfianza de los electores. Recordemos que en Oaxaca se acaba de reformar la constitución en una alianza legislativa que impulsaron PRI y PAN en todo el país respecto del derecho a la vida. En estos tiempos de crisis, en que la gente ha perdido la confianza, la fe, una coalición electoral saturada de ex priístas, pragmatismo y enfermiza obsesión por el poder lo único que conseguirá es acentuar el desprestigio y mala imagen de la política y los políticos, para desgracia de nuestra democracia.
moisesmolinar@hotmail.com
sábado, 2 de enero de 2010
LA X EN LA FRENTE
Moisés MOLINA
¿POR QUÉ “LA X EN LA FRENTE”?
“Hay dos modos fundamentales de saludar
La vida: uno es la aceptación y otro el reto”
A. Reyes.
Con el paso de los años muchas personas inquieren, a quien esto escribe, la razón del nombre de este espacio. Algunos suponen que alguna relación hay con la “generación X” (a la que pertenezco), otros tantos, más imaginativos, encuentran relación con un “tercer ojo” que pretende “predecir el futuro”, hacer prospectiva si se le quiere ver más politológicamente. Fue solamente en la primera columna, en octubre de 2003, en que expuse las razones que me llevaron a “bautizarle” de tal manera y creo que ninguna ocasión tan propicia como la primera columna de este año para dejar en claro, de nueva cuenta, mis motivaciones. “La X en la frente” fue una antología de textos que Alfonso Reyes, prolífico escritor (“Reyes no publicaba, bombardeaba” escribe Enrique Krauze en “Mexicanos Eminentes”), aquel que dijo que “el hombre debe educarse para el bien”, publicó en 1952 en torno a “lo mexicano”. La constante en aquellas páginas en las que compartían espacio lo mismo la prosa que el verso (“el ser poeta exige coraje para entrar por laberintos y matar monstruos”) era un profundo amor a México y a lo mexicano. En ellas reprochaba a los españoles su necedad por escribir el nombre de nuestro país con “j”, cuando la “X” decía el regiomontano, era “más poética”, era “cruce de caminos” que fue capaz de seducir a Valle Inclán y traerlo a México, como el mismo Valle lo confiesa en un poema. Reyes debió haber ganado el Nobel de literatura. De hecho Lucila Godoy Alcayaga (Gabriela Mistral) lo propuso. Fueron mexicanos quienes se opusieron y formaron un bloque que hoy bien pudiera llamarse TUCOR, todos unidos contra Reyes. Decían que Don Alfonso escribía más sobre los clásicos que sobre México. Ha sido uno de los más grandes absurdos de nuestra historia. Concebía la literatura como la “expresión íntegra del alma de un pueblo”.
El domingo pasado conmemoramos el medio siglo de ausencia física de Alfonso Reyes. Murió el mismo año que Vasconcelos y Samuel Ramos. Miembro fundador del Ateneo de la Juventud, hombre de luces, de cultura enciclopédica y espíritu clásico, Reyes pareció vivir un tiempo que no le correspondía: el de las asonadas revolucionarias. Era hijo de un General porfirista que murió en pleno Zócalo de la Ciudad de México de un balazo en la frente durante la “decena trágica” y hermano de un funcionario huertista; su permanencia en nuestro país era complicada. Entre Cuba, España, Francia y Argentina se le fue media vida en el servicio diplomático y la nostalgia de México en sus textos era evidente. Caminó por sí mismo, nadie le regatea merecimientos en sus logros: “Desconfiemos del que nos predica la salvación sin esfuerzos y tengamos la suficiente fe para no aceptar siquiera la promesa de una victoria sin merecimientos” aconsejaba. La trascendencia de Don Alfonso para la historia mexicana es inmensa. La cultura nacional no sería la misma sin él. Prolífico escritor, abordó en sus textos los más diversos y variados temas, aunque siempre con una constante: un profundo amor a México y a su historia. “El arte de la expresión no me apareció como un oficio retórico independiente de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano” escribió. En nadie como en Reyes cobra sentido la palabra Patria. Escribió “Cuestiones estéticas” a los 21 años. Era su primer libro, aunque fue acaso “Visión de Anahuac” su creación más conocida. Dominaba todos los géneros literarios, pero el ensayo era el que probablemente más le definía. La lucidez del maestro Reyes podía caber solo en el ensayo. Era, en toda la extensión de la palabra, un mexicano universal, un ciudadano del mundo. Fue acaso él quien nos dejó una suprema enseñanza que en nuestro tiempo parece lejana: “La única manera de ser provechosamente nacional es ser primero provechosamente universal”; y una realidad de nuestros días: “La política viene caminando detrás con gran retardo, con incontables tropiezos y de tiempo en tiempo se atasca como carro en pantano”.
*Director General de la Comisión Estatal de la Juventud. (CEJUVE)
moisesmolinar@hotmail.com
Moisés MOLINA
¿POR QUÉ “LA X EN LA FRENTE”?
“Hay dos modos fundamentales de saludar
La vida: uno es la aceptación y otro el reto”
A. Reyes.
Con el paso de los años muchas personas inquieren, a quien esto escribe, la razón del nombre de este espacio. Algunos suponen que alguna relación hay con la “generación X” (a la que pertenezco), otros tantos, más imaginativos, encuentran relación con un “tercer ojo” que pretende “predecir el futuro”, hacer prospectiva si se le quiere ver más politológicamente. Fue solamente en la primera columna, en octubre de 2003, en que expuse las razones que me llevaron a “bautizarle” de tal manera y creo que ninguna ocasión tan propicia como la primera columna de este año para dejar en claro, de nueva cuenta, mis motivaciones. “La X en la frente” fue una antología de textos que Alfonso Reyes, prolífico escritor (“Reyes no publicaba, bombardeaba” escribe Enrique Krauze en “Mexicanos Eminentes”), aquel que dijo que “el hombre debe educarse para el bien”, publicó en 1952 en torno a “lo mexicano”. La constante en aquellas páginas en las que compartían espacio lo mismo la prosa que el verso (“el ser poeta exige coraje para entrar por laberintos y matar monstruos”) era un profundo amor a México y a lo mexicano. En ellas reprochaba a los españoles su necedad por escribir el nombre de nuestro país con “j”, cuando la “X” decía el regiomontano, era “más poética”, era “cruce de caminos” que fue capaz de seducir a Valle Inclán y traerlo a México, como el mismo Valle lo confiesa en un poema. Reyes debió haber ganado el Nobel de literatura. De hecho Lucila Godoy Alcayaga (Gabriela Mistral) lo propuso. Fueron mexicanos quienes se opusieron y formaron un bloque que hoy bien pudiera llamarse TUCOR, todos unidos contra Reyes. Decían que Don Alfonso escribía más sobre los clásicos que sobre México. Ha sido uno de los más grandes absurdos de nuestra historia. Concebía la literatura como la “expresión íntegra del alma de un pueblo”.
El domingo pasado conmemoramos el medio siglo de ausencia física de Alfonso Reyes. Murió el mismo año que Vasconcelos y Samuel Ramos. Miembro fundador del Ateneo de la Juventud, hombre de luces, de cultura enciclopédica y espíritu clásico, Reyes pareció vivir un tiempo que no le correspondía: el de las asonadas revolucionarias. Era hijo de un General porfirista que murió en pleno Zócalo de la Ciudad de México de un balazo en la frente durante la “decena trágica” y hermano de un funcionario huertista; su permanencia en nuestro país era complicada. Entre Cuba, España, Francia y Argentina se le fue media vida en el servicio diplomático y la nostalgia de México en sus textos era evidente. Caminó por sí mismo, nadie le regatea merecimientos en sus logros: “Desconfiemos del que nos predica la salvación sin esfuerzos y tengamos la suficiente fe para no aceptar siquiera la promesa de una victoria sin merecimientos” aconsejaba. La trascendencia de Don Alfonso para la historia mexicana es inmensa. La cultura nacional no sería la misma sin él. Prolífico escritor, abordó en sus textos los más diversos y variados temas, aunque siempre con una constante: un profundo amor a México y a su historia. “El arte de la expresión no me apareció como un oficio retórico independiente de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano” escribió. En nadie como en Reyes cobra sentido la palabra Patria. Escribió “Cuestiones estéticas” a los 21 años. Era su primer libro, aunque fue acaso “Visión de Anahuac” su creación más conocida. Dominaba todos los géneros literarios, pero el ensayo era el que probablemente más le definía. La lucidez del maestro Reyes podía caber solo en el ensayo. Era, en toda la extensión de la palabra, un mexicano universal, un ciudadano del mundo. Fue acaso él quien nos dejó una suprema enseñanza que en nuestro tiempo parece lejana: “La única manera de ser provechosamente nacional es ser primero provechosamente universal”; y una realidad de nuestros días: “La política viene caminando detrás con gran retardo, con incontables tropiezos y de tiempo en tiempo se atasca como carro en pantano”.
*Director General de la Comisión Estatal de la Juventud. (CEJUVE)
moisesmolinar@hotmail.com
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