viernes, 24 de agosto de 2012

CUENTA REGRESIVA: ¿NUEVOS LIDERAZGOS O LOS MISMOS DE SIEMPRE?


LA X EN LA FRENTE


Moisés MOLINA


CUENTA REGRESIVA: ¿NUEVOS LIDERAZGOS O LOS MISMOS DE SIEMPRE?



Las declaraciones del Presidente del CDE del PRI a media semana, como único portavoz autorizado del Comité Ejecutivo Nacional en Oaxaca, dan luces en medio de la incertidumbre, respecto al necesario proceso interno de renovación de la dirigencia. Postergado en más de una ocasión por diferentes y justificadas razones, parece que tiene luz verde.


La conveniencia de su inicio inmediato parece predominar en la opinión de los huéspedes de Av. Insurgentes y desde luego, en el círculo cercano ya bien dibujado en torno al próximo presidente. Dos, son las motivaciones fundamentales que parecen animar, ahora sí, la decisión política: 1) El próximo proceso interno para elegir candidatos a diputados locales y presidentes municipales en 2013; y 2) la urgencia de reagrupar a los priístas oaxaqueños, en su gran mayoría, expectantes de una determinación institucional lo más cercana posible a Enrique Peña Nieto.


La primera tiene que ver con los acuerdos previos que se tendrán que construir para el inicio del proselitismo y para el reparto de las candidaturas; y la segunda, más urgente, se relaciona con la necesidad de aglutinar la base social de apoyo que nuestro próximo presidente necesita en Oaxaca ante una inminente andanada posjudicial del obradorismo. No será el IFE, ni el TEPJF quienes defiendan la presidencia de Peña Nieto; mucho menos los medios de comunicación. Una resistencia social, orientadamente civil, necesita como contrapeso, trabajo de organización que compartiendo naturaleza, racionalice y propague la legitimidad y validez del triunfo electoral.


Peña Nieto necesita, hoy más que nunca del priísmo organizado, no solo institucional; comités directivos que hagan de la defensa del presidente, hasta el inicio del próximo año, su programa de acción.


El Reglamento para la Elección de Dirigentes y Postulación de Candidatos del PRI prohíbe hacer coincidir un proceso de renovación estatutaria de dirigentes con un proceso electoral constitucional, así que el PRI tiene hasta inicios de noviembre para darse un nuevo presidente y un nuevo secretario general. A más de ello, el mismo reglamento ordena que entre la expedición de la convocatoria que, en este caso, corresponde al Comité Ejecutivo Nacional y la elección de la dirigencia, no debe mediar un tiempo menor de 35 días.


Independientemente de quiénes puedan ser los contendientes, de los nombres que se publiciten en medios de comunicación, redes sociales y conversaciones de pasillo y café, será interés de todos, la determinación de un proceso escrupulosamente cuidado. Primero las reglas y después los nombres.


El primer punto de la escala es un amplio acuerdo en torno a los 648 nombres que integran el Consejo Político Estatal y que se reunirán, según lo dicho por Jorge Sandoval Ochoa, a principios de septiembre. No puede ser de otro modo, porque será potestad exclusiva y excluyente de estos 648 hombres y mujeres en paridad, la selección del procedimiento estatutario de elección de Presidente y Secretario General del Comité Directivo Estatal. Tendrán que decidir entre a) Elección directa por la base militante; b) Asamblea de consejeros políticos; o c) Asamblea Estatal.


El segundo acuerdo trascendental tendrá que ser en torno a los 8 integrantes propietarios y 3 suplentes de la Comisión Estatal de Procesos Internos, incluido su presidente. Y no es para menos. Dicha comisión será el árbitro, no solo de la contienda interna por la Presidencia y la Secretaría General, sino en la definición de las candidaturas a los cargos de elección popular (diputados y presidentes municipales). En medio de la sorpresiva salida de Don Jorge Martínez Gracida y Bribiesca de la presidencia de dicho órgano, nadie sabe bien a bien, quienes habrán de garantizar la imparcialidad, certeza, objetividad, legalidad y profesionalismo en la conducción de los procesos.


En un tercer momento se tendrán que acordar las bases de los documentos rectores del proceso interno de elección de la dirigencia, no solo la convocatoria, que como ya expuse, corresponde al CEN sino del reglamento y su manual de organización. Es decir la respuesta a la pregunta de ¿Quiénes podrán participar?; lo referente a los plazos del proceso y las precampañas; y en específico, las reglas de organización de la jornada electoral interna, el día de la votación, en caso de que se aprobara el registro de más de una fórmula para Presidente y Secretario General.


El éxito del proceso dependerá, claro está del éxito de la política al interior del PRI. Todos los intereses en juego deberán supeditarse al interés superior del PRI oaxaqueño. Al margen de quiénes resulten ganadores, de las simpatías o antipatías que conciten, los priístas deberán estar seguros de que la competencia tuvo reglas claras y que una vez aceptadas esas reglas, el voto mayoritario hubo de decidir a favor de quienes, ahora sí, jurídica y políticamente legitimados, tendrán la obligación de reagrupar y reestructurar la militancias y la simpatía del PRI en Oaxaca.


Si los priístas deciden por la experiencia de los mismos de siempre o por la frescura de nuevos liderazgos habrán acertado o errado, pero bajo reglas claras que se habrán de respetar. Un equipo que aglutine lo mejor de ambas expresiones podría, como alternativa, ir por encima de rencores y afrentas personales a los que el priísmo militante es ajeno.


Una cosa es cierta. Los asuntos del PRI competen a todos los priístas, no a unos cuantos y parte de la obligación cívica que los propios priístas tienen como ciudadanos, es participar, informarse, estar al pendiente y exigir, si es preciso, que sus opiniones sean tomadas en cuenta. La naturaleza opositora del partido en Oaxaca exige el cambio de hábitos y un papel proactivo. Nadie enseñará a los priístas a ser oposición, tendrán que aprender sobre la marcha, pero eso sí, sobre una buena base de lagitimación, legalidad, organización y consonancia con su nueva dirigencia. El éxito como oposición dependerá de la cohesión y de los fines compartidos.


El tiempo lo dirá.


Agradezco sus amables comentarios por Twitter a @MoisesMolina
Y correo electrónico moisesmolinar@hotmail.com