domingo, 12 de enero de 2014

DE QUÉ HABLO CUANDO HABLO DE CORRER

Acabo de leer a Murakami, el japonés más respetado en el mundo de las letras. Cuando discutíamos en torno a nuestro círculo de lectura, Murakami, no calificaba. Sus textos, parte del mundo nuestro y parte de un mundo que no es el nuestro, difícilmente lograban consenso.


El libro que recién terminé es, sin embargo, enteramente de “nuestro” mundo. “De qué hablo cuando hablo de correr” se llama y no es más que una oportunidad que su autor se da para hablarnos de sí mismo en tanto que escritor y ser humano, pero con una peculiaridad: Murakami también es corredor.


Es un libro inspirador. Entre sus líneas se puede leer: “En esencia, uno se hace corredor sin más” y fiel a ese principio he caminado (corrido) los últimos días y he tratado de inspirar a otras y otros a que me acompañen. ¿A quiénes? En principio a quienes trabajan conmigo en el proyecto del Partido Verde y que se han convertido en mis mejores amigos y después a quienes desde sus ordenadores y teléfonos celulares viven también la aventura de las redes sociales.


Tenemos ya el cimiento de un club que camina, trota o corre todos los fines de semana. Jesusita nos ha acercado amablemente a un entrenador que impone orden a nuestro ímpetu. Es tarea enteramente nuestra caminar, trotar o correr diariamente con un día de descanso.


¿Qué tiene que ver esto con la política? Todo. La esencia del corredor no es física, es espiritual (como la del que practica a conciencia cualquier deporte o arte). Es un asunto de mente, cuerpo y espíritu. El ejercicio de la política implica salud y la salud no solamente es física. Seres humanos mental y espiritualmente enfermos han sido los responsables, en su totalidad, del desprestigio de la política.


Y es que el trabajo en el Partido Verde, comparte, para nosotros, naturaleza con el trabajo (por ejemplo) del futbolista profesional. Trabaja divirtiéndose, le apasiona su trabajo. Nuestra vocación es aportarle a Oaxaca una nueva generación de políticos. Esta generación será nueva, en el sentido de que nunca ha participado en política o habiendo participado nunca había tenido una oportunidad decorosa que su talento merece.


A veces parece que el político va contra el tiempo. En no pocas ocasiones quisiéramos más números para el reloj. Mientras mis amigos trabajan, me he retirado a otra mesa a redactar estas líneas que son también parte de una disciplina semanal. Les veo y me inspiran. Dos de ellos corrieron conmigo en la mañana. En lo sucesivo espero que todos lo hagan.


A la hora que usted –amable lector- camine, corra o trote por estas líneas, nosotros ya habremos hecho lo propio por el cerro de San Felipe al norte de nuestra ciudad capital y nos sabremos más unidos, más comprometidos y más solidarios que el primer día. Y de eso se trata la política. En el Partido Verde nos vamos a ocupar también de las más importantes de las cosas menos importantes como correr por diversión y por convivencia, pero tendremos además toda la posibilidad de defender las causas de la activación física en un país de obesos a quienes más allá de los centímetros de cintura, están matando la hipertensión y todos los problemas cardiovasculares que de sobra conocemos, aunque sea de oídas.


Parte de nuestra bandera es un México sano, con calidad de vida, sin desprender la vista de todas y todos quienes antes que empezar a correr tienen que ver satisfechas sus más elementales necesidades de alimentación, salud, educación y empleo.


En la política no hay secretos. Lo único que diferencia a unos políticos de otros es la voluntad y la congruencia. Nosotros queremos hacer lo correcto y nuestra condición de juventud (como un estado de ánimo) hace que eso sea sencillo.


Estamos trabajando por Oaxaca y parte de nuestro trabajo es correr.


¿Cuánto tiempo nos durará el capricho? Preguntarán ustedes. Ojalá sea el tiempo necesario para que no sea un capricho.

Queremos ser más, vamos a ser más y los necesitamos a ustedes. No les pediremos que se afilien al Partido Verde, solo que nos ayuden a inspirar a otros a hacer lo correcto independientemente de si les interesa la política o no.


Algunos nos dicen (otros lo piensan sin decirlo) que este tipo de cosas no sirven para un partido. Todo partido debe trabajar por Oaxaca y por México y nosotros lo estamos haciendo.


Murakami pide para sí un epitafio: “Haruki Murakami: Escritor y Corredor que aguantó hasta el final sin caminar”.


Nosotros nos conformamos con aguantar hasta el final sin estar parados.


*Delegado Nacional del Partido Verde Ecologista de México en el Estado de Oaxaca